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jueves, 2 de diciembre de 2021

¿Cuál es tu credo?

 


“Si pretendemos el triunfo en la gran contienda ideológica de esta época, es preciso, sobre todo, que nos percatemos exactamente de cual es nuestro credo.”

Friedrich Hayek 

viernes, 10 de abril de 2020

El falso radicalismo.

"Le tengo mucho miedo a los pendejos, porque son muchos y pueden elegir un presidente".
El problema con las citas famosas y célebres es que la más de las veces no nos cuentan el contexto donde se pronunciaron, lo que termina convirtiéndolas en un saco donde cabe todo, por supuesto quien pronuncia esa frase cree que él no está dentro de la estadística de los pendejos, o en última instancia cree que por estar dentro de esa minoría privilegiada de los NO pendejos es una víctima de tan despreciable colectivo.

Pregunto ¿no es suficiente que un gran número de venezolanos estemos regados por el mundo, algunos de los cuales incluso han muerto de hipotermia en su huida a pie por todo Sudamérica? ¿No es suficiente el sufrimiento de estar tan lejos de nuestra familia y amigos sabiendo que aquellos la están pasando peor que nosotros por el vasallaje que el sistema socialista les ha impuesto? Parece que a algunos no les basta la embarrada de mierda que nos cayó encima con esta peste, sino que de paso se revuelcan en ella e invitan a otros a revolcarse con ellos, y a los que no acuden a su invitación le lanzan la mierda a distancia para recordarle sus tragedias.
Sé que algunos estarán sorprendidos por esta subida de tono, pero alguien tiene que parar esta “weá” (transliteración de vaina en chileno), y no lo digo porque este exento de haberlo hecho, particularmente hablo desde la mea culpa. Carlos Rangel –hombre de bendita memoria- que no fue cualquier pendejo, dijo que el venezolano no es diferente de un ciudadano del primer mundo, porque los seres humanos somos lo más análogo que hay, y que sometidos a los mismos incentivos responderíamos igual a aquellos ciudadanos que admiramos. ¿Qué se le puede exigir a una muchedumbre en cuya sociedad el socialismo se predica desde la cuna hasta la tumba en las cátedras universitarias, los pulpitos, el parlamento, los sindicatos, la cultura y los medios de comunicación?
Miren jóvenes déjenme contarle dos hechos que confirman esa afirmación de una Venezuela que ustedes no conocieron; uno es la inauguración el metro de caracas y el otro es la autonomía de los municipios. La llegada del metro imprimió en la dinámica social del caraqueño una nueva cultura, de suerte que la gente una vez que atravesaba las puertas de una estación su comportamiento se moderaba por completo; la cortesía, el silencio, respetar el sentido de la circulación en las escaleras estáticas, y el famoso: “dejar salir es entra más rápido”, que constantemente se escuchaba por los parlantes de cada estación en alusión al proceso de abordaje y desembarco de los trenes, era la norma. Años más tarde, por unas reformas políticas llamadas descentralización, se les otorgó a los municipios la potestad de crear sus propias policías, ser policía en aquella época era considerado un oficio vil, propio de viejos barrigones, matraqueros de centros de remates de caballos clandestinos, pero con la reforma a la ley municipal, Chacao que hasta entonces era un pequeño municipio muy parecido al centro de caracas, con su icónica alcaldesa Irene Sáez, se convirtió en un ejemplarizante lugar, la cultura se transformó de manera tan vertiginosa que en plena quebrada Chacaíto, (frontera entre el municipio libertador y Chacao), los motorizados acostumbrados a manejar sin respeto a ninguna norma de tránsito, al cruzar esa frontera se colocaban el casco y se lo abrochaban, como si por alguna una extraña fuerza se transformaban en respetables ciudadanos.
Mientras tanto Enrique Mendoza lideraba un cuerpo policial con escuadrones élites en Petare, el municipio más peligroso de Venezuela, por primera vez en años agentes uniformados patrullaban barrios como la bombilla, mesuca y José Felix Rivas.
En Caracas Antonio Ledezma intentaba lo propio, con la policía municipal de Caracas logró lo que nadie jamás hizo antes que él, removió a los vendedores ambulantes del casco histórico del centro de caracas y de los bulevares de catia y sabana grande, y creó una mística de trabajo donde los policías eran destituidos hasta por comer perrocalientes uniformados. Cuando el salario mínimo eran 30 mil bolívares un policía municipal ganaba tres salarios mínimos con 90 días de utilidades, lo que indujo a muchos jóvenes profesionales y bachilleres a integrarse en las filas de las fuerzas policiales; abogados, contadores, administradores le dieron un nuevo perfil al oficio policial y los diferentes municipios se peleaban por ellos.
Como pueden ver, tanto los ciudadanos como los funcionarios se enrolaron en parte de esa nueva cultura en un tiempo asombrosamente rápido, lo que confirma las palabras del finado Carlos Rangel: “el venezolano aprende y cambia rápido”, yo diría que el Venezolano tiene la capacidad de emular lo bueno rápidamente siempre que los incentivos adecuados estén allí. Venezuela no siempre fue una pocilga, los venezolanos no tenemos un ADN distinto a los demás seres humanos, si usted está convencido que Venezuela y el venezolano son una basura inservible que no tiene nada de rescatable, y aún sigue en el país entonces cuéntese como parte de esa basura, si producto de esa idea usted es de los que salió del país, aproveche y cambie de nacionalidad y se quita la vergüenza de llevar ese gentilicio consigo, pero si esta en Venezuela o salió de ella y le duele el país HAGA ALGO más constructivo que denigrar de el.
Les contaré una anécdota, algo que me dijo un militar chileno después de expresarme en los peores términos de MI país, algo que jamás olvidaré: “me cuesta creer que Venezuela sea una sociedad tan enferma como usted dice, de otra manera como se explica que haya tantos compatriotas suyos trabajando y emprendiendo en mi país, siendo tan amables y prestando un servicio tan bueno a pesar de que se sabe que sufren por estar lejos de su tierra y de su familia, yo eso lo veo admirable. Déjeme preguntarle algo ¿Cómo de las entrañas de ese monstruo salió una persona tan elocuente y educada como usted? ¿Es acaso usted el único o hay más como usted? Discúlpeme que se lo diga, pero pareciera que habla desde el dolor, no lo juzgo; lo comprendo”
Y yo cierro con esta reflexión: TODO se sostiene o se viene abajo de acuerdo al liderazgo, y más que al liderazgo a los valores que encarnan esos líderes. En las únicas sociedades donde las peores personas llegan al poder, y las masas son inducidas al desenfreno y a la barbarie, es donde no hay elites o hay elites estúpidas con lo cual la falla no es atribuible a las masas sino a las elites.
En las pequeñas provincias de una capitanía llamada Venezuela, hace mas de 200 años en medio noches oscuras, bajo la luz de lámparas de aceite, había hombres que leían a Locke, a Rosseau y a Montesquieu, de allí se levantó Miranda, Bolivar, Roscio, ellos no se sentaron a llamar borregos o a maldecir a sus compatriotas, ellos se echaron encima la titánica tarea de liderarlos para liberarlos, porque muchos de esos compatriotas ignoraban su propio vasallaje. Si decidimos organizarnos para volvernos parte de esa élite que lidere y libere a nuestros compatriotas, quizás inscribamos nuestro nombres para memoria y honra perpetua, de lo contario tu crítica y la mía no resonaran más allá del eco de un teclado.

Haga algo y si no la va hacer deje de joder al que sufre y deje trabajar a quienes si están lo haciendo.

domingo, 8 de diciembre de 2019

El regimen no es Maduro es el socialismo.


Esta semana el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, declaró que la política de su país no contempla el uso de la fuerza en Venezuela por el tipo de escenario que genera una intervención militar, muchos han interpretado estas declaraciones como el descarte de una intervención armada por parte de EEUU en Venezuela. Otros leen entre líneas algo muy distinto pero lo cierto es que el cese de la usurpación se ve cada vez mas lejos.
Si uno analiza las estrategias de la izquierda para tomar el poder, entiende que lejos de sustituir una opción por otra o apostar a una opción única ellos tienen todos los frentes abiertos. Es falso que el hombre del fusil de la década pasada (el guerrillero) haya sido sustituido por el hombre de la pluma (el intelectual) en el siglo presente, de ser así no habría guerrillas en Latinoamérica, pero la realidad es justo lo contrario. La estrategia de la izquierda es ir adicionando frentes nuevos en sus luchas sin abandonar los frentes existentes. Lenin trazo el camino hacia la conquista del poder: la revolución; los socialdemócratas eligieron el sindicalismo, el obrerismo, los paros, las huelgas y los boicots como forma de conquista del poder; la izquierda progresista eligió la vía cultural: infiltración del modelo educativo, de las artes y los medios de comunicación para alcanzar el mismo objetivo, este siglo con énfasis especial en el multiculturalismo, ecologismo, conservacionismo, indigenismo, feminismo, gaycismo etc.
En las recientes revueltas protagonizadas en Chile se evidenció en la práctica cada una de estas estrategias; la opinión pública pontificando el igualitarismo y satanizando el modelo de libre mercado; los revolucionarios, mayoritariamente estudiantes incendiando estaciones del subterráneo y destruyendo propiedad privada y estatal, algunos gremios llamando a paro y como guinda del pastel los movimientos indigenistas y feministas en medio de las revueltas.
A principios de este año se presentó en Venezuela un escenario impensable con la juramentación del presidente de la asamblea nacional Juan Guaidó como presidente interino de la república, esto junto al reconocimiento de mas de 50 países de ese gobierno interino, sumado al respaldo de los EEUU y la posibilidad de llevar a cabo una operación militar con el fin de derrocar a la tiranía socialista, cambiaron por completo el panorama de esta larga y agónica lucha. Hoy a casi un año de aquella proclamación el derrocamiento de la tiranía se ve mas lejos que antes, y ha de ser así porque, si ante un escenario tan favorable no se logra el objetivo, lo que sigue es la frustración y el desánimo de la gente. Pienso que en esta lucha es demasiado riesgoso apostar a una solución única, y no solo porque si esta fracasa se derrumban las esperanzas de millones, esperanza necesaria para enfrentar a un enemigo tan poderoso como lo es socialismo, sino que también se abandonan otros frentes que son tan importantes como el derrocamiento del régimen. ¿No creen que es hora de hacer un balance sincero de donde estamos y adonde queremos llegar? ¿Derrocar al tirano significa acaso derrocar el régimen? ¿No será que hemos confundido una cosa con otra o peor aun hemos caído en la trampa de la jerga bobositora que llama régimen solo al autoritarismo encarnado en la tiranía pero no denuncia al sistema (socialismo) que es en ultima instancia el que termina produciendo dicha tiranía? Si hoy se derroca al tirano ¿tendríamos mañana el consentimiento de la opinión pública para privatizar todas las empresas estatales incluida la industria petrolera y los servicios como la salud, la educación y las pensiones? ¿Qué pasaría con los sindicatos y los empleados públicos? ¿Pasaríamos del actual modelo económico a una economía de libre mercado? La respuesta a todas estas preguntas es un rotundo NO.
¿No son suficiente ejemplo la Nicaragua del siglo XX y la Argentina del siglo XXI de que remover a un tirano no necesariamente significa remover el sistema que sustenta dicha tiranía? Si la tiranía cae hoy en Venezuela y el poder recae en manos de esa clase política encarnada en la MUD, tendríamos al PSUV o algún otro partido del “chavismo originario” en el poder a la vuelta de unos pocos años. No nos engañemos, el socialismo sigue estando en las neuronas de muchos venezolanos y es allí donde debemos derrocarlo primero, y esto solo se logra mediante un intenso trabajo político. Es hora de abandonar el optimismo inescrupuloso que tanto daño nos ha hecho.
A mi parecer estamos en una situación parecida en la que un gurú del emprendimiento nos dice las “claves para la riqueza”: emprender un negocio con una idea original y esperar que el dinero fluya a raudales a tus manos. Estamos de acuerdo que seguro esa es la clave de la riqueza, el problema es que dar con esa idea original no es tan sencillo como se dice. Hay quienes dicen que la salida es una intervención militar y yo estoy de acuerdo con ello, la pregunta es ¿Y quién la llevará a cabo? EEUU -responden- pero tener el poder para hacer algo no significa necesariamente que se tenga la voluntad para hacerlo o que sea estratégicamente favorable para ese país. ¿Se entiende que se tiene que trabajar en base a posibilidades? Otros dicen que ninguna tiranía de esta calaña sale sino por la fuerza de las armas, olvidan u obvian el desplome del socialismo soviético en países como Polonia o la antigua Checoslovaquia. Pero ¿deberíamos nosotros apostar por ese único camino? La respuesta nuevamente es NO. ¿Estaba planteada una década antes de la caída del socialismo en esos países la llegada al poder de Mijaíl Gorbachov con su perestroika? Seguro que no. Y eso pienso debe servirnos para imaginar que no todos los escenarios están visibles en este momento y que la mejor opción es trabajar intensamente en todos los frentes incluyendo el político, el cual considero es el más abandonado de todos.
Se debe salir del endogenismo purista y comenzar a discutir las reformas con cada uno de los sectores interesados, profesores, maestros, educadores, médicos, enfermeras, pensionados, comerciantes, empresarios, estudiantes, amas de casas, vendedores informales etc. Son ellos los que harán posible que esas ideas se materialicen en la Venezuela por hacer (no por venir), fueron ellos mismo los que llevaron a los socialistas al poder y serán ellos mismo lo que lo saquen del poder, pero eso no ocurrirá hasta que un puñado de hombres y mujeres comprometidos con esa causa vayan a contarles esas buenas nuevas, de otra forma cuando sean llamados a elegir seguirán pidiendo que se libere a Barrabas.

¿Cuál es tu credo?

  “Si pretendemos el triunfo en la gran  contienda ideológica  de esta época, es preciso, sobre todo, que nos percatemos exactamente de cual...